miércoles, 27 de julio de 2011

Religión y Aborto




        Las mayoría de Iglesias han declarado su posición frente al aborto en forma clara. La más fuerte posición contra el aborto es la organización Pro-Vida, cuyos líderes provienen principalmente de la Iglesia Católica. Otras Iglesias también han manifestado una posición contra el aborto (por ejemplo., los Judíos Ortodoxos, Protestantes Evangélicos, Iglesia Luterana, Mormones). El principio fundamental en el que creen estas Iglesias es que la vida comienza al momento de la concepción y, por lo tanto, el feto es digno de derechos y protección. Para estos grupos, una meta importante es revertir o detener las leyes que legalizan el aborto.
Sin embargo, dentro de estos mismos grupos, hay quienes no están de acuerdo con las posiciones oficiales de la Iglesia. Por ejemplo, dentro de la Iglesia Católica, hay grupos que en la actualidad defienden el aborto durante el primer trimestre y han hecho notar que en algún momento la Iglesia se aceptó la idea aristotélica de que el alma no entra al cuerpo hasta después de 40 - 80 días de la concepción (Santo Tomás de Aquino ratificó esta idea). No siempre se precisó que el alma comienza desde la concepción. Por esto, algunos católicos argumentan que la posición de la Iglesia Católica podría cambiar para tomar en cuenta las necesidades y preocupaciones de los grupos Pro-Elección (a favor de la legalización del aborto voluntario). Además, con excepción de la Iglesia Católica, la mayoría de Iglesias que tienen la posición Pro-Vida, aceptan el aborto en casos excepcionales como cuando la vida de la madre esta en riesgo de muerte.
Otras Iglesias abiertamente han adoptado la posición Pro-Elección (por ejemplo, la Iglesia Unida de Cristo, Iglesia Unida Metodista, Iglesia Episcopal, Iglesia Presbiteriana). Estas Iglesias consideran que la definición del momento en que la vida humana se inicia es una cuestión que no está establecida. Por lo tanto, creen que se debe permitir a la mujer ejercer su libertad personal y seguir sus creencias morales y religiosas.
También consideran que el bienestar de la mujer es una prioridad sobre el bienestar del niño y creen que la legalización del aborto asegura la salud de la mujer.
La mayoría de estas Iglesias consideran que el aborto es una opción en circunstancias especiales y que, por tanto, no debe ser usado como un método ordinario de planificación familiar.

XXVI Jornada mundial de la juventud.

POR OCASIÃO DA XXVI JORNADA MUNDIAL DA JUVENTUDE 
18-21 DE AGOSTO DE 2011
JMJ Madrid 2011 
PROGRAMA
Trasmissões vídeo ao vivo pelo CTV (Centro Televisivo Vaticano)  
 Vatican Player
Quinta-feira, 18 de agosto de 2011
Roma
9.30Partida do Aeroporto de Roma Ciampino para Madri 

Madri
12.00Chegada ao Aeroporto Internacional de Madri Barajas 
 Cerimônia de boas-vindas no Aeroporto Internacional de Madri BarajasDiscurso do Santo Padre
19.15Passagem, com alguns jovens, pela Porta de Alcalá na Plaza de Independencia de Madri 
19.30Festa de acolhida dos jovens na Plaza de Cibeles de MadriDiscurso do Santo Padre

Sexta-feira, 19 de agosto de 2011
7.30Santa Missa privada na Capela da Nunciatura Apostólica de Madri 
10.00Visita de cortesia aos Reis da Espanhano Palácio Zarzuela de Madri 
São Lourenço de El Escorial
11.30Encontro com jovens religiosas no Pátio de los Reyes de El EscorialSaudação do Santo Padre
12.00Encontro com os jovens professores universitários na Basílica de São Lourenço de El EscorialDiscurso do Santo Padre
Madri
13.45Almoço com os jovens no Salão dos Embaixadores da Nunciatura Apostólica de Madri 
17.30Encontro oficial com o Presidente do Governo na Nunciatura Apostólica de Madri 
19.30Via-Sacra com os jovens na Plaza de Cibeles di MadridDiscurso do Santo Padre

Sábado, 20 de agosto de 2011
9.00Confissão de alguns jovens da XXVI JMJ nos Jardins do Bom Retiro de Madri 
10.00Santa Missa com os Seminaristas na Catedral de Santa María la Real de la Almudena de MadriHomilia do Santo Padre
12.45Almoço com os Cardeais da Espanha, os Bispos da Província de Madri, os Bispos auxiliares de Madri e a Comitiva Papal na Residência do Cardeal Arcebispo de Madri 
17.00Encontro com os Comitês organizadores da XXVI JMJ na Nunciatura Apostólica de Madri 
19.40Visita à Fundação Instituto S. José de MadriDiscurso do Santo Padre
20.30Vigília de oração com os jovens no Aeroporto Cuatro Vientos de MadriDiscurso do Santo Padre

Domingo, 21 de agosto de 2011
9.30Santa Missa pela XXVI Jornada Mundial da Juventude no Aeroporto Cuatro Vientos de MadriHomilia do Santo Padre
 Recitação do Angelus Domini no Aeroporto Cuatro Vientos de MadriPalavras do Santo Padre
12.45Almoço com os Cardeais da Espanha e com a Comitiva Papal na Nunciatura Apostólica de Madri 
17.00Despedida da Nunciatura Apostólica de Madri 
17.30Encontro com os voluntários da XXVI JMJ no Pavilhão da nova Feira de Madri - IFEMADiscurso do Santo Padre
18.30Cerimônia de despedida no Aeroporto Internacional de Madri BarajasDiscurso do Santo Padre
19.00Partida do Aeroporto Internacional Barajas de Madri para Roma 
Roma
21.30Chegada ao Aeroporto de Roma Ciampino 


Fuso horário

lunes, 13 de junio de 2011

Los representantes de la Iglesia de Cristo en la tierra.

La Misa del Papa Benedicto XVI en la solemnidad de Pentecostés 2011

Domingo, 12 de junio de 2011
Benedicto XVI ha presidido esta mañana en la basílica de san Pedro la Santa Misa en la solemnidad de Pentecostés. 
En su homilía el Santo Padre ha dicho que si bien todas las solemnidades litúrgicas de la Iglesia son grandes, esta de Pentecostés lo es de una manera singular, porque indica, llegado el día cincuenta, el cumplimiento del evento de la Pascua, de la muerte y resurrección del Señor Jesús a través del don del Espíritu del Resucitado.
En Pentecostés la Iglesia se prepara con la oración, la invocación repetida e intensa a Dios para obtener una renovada efusión del Espíritu Santo sobre nosotros.
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La Iglesia revive así cuanto sucedió en sus orígenes a los Apóstoles, reunidos en el Cenáculo de Jerusalén. Estaban reunidos en humilde y confiada espera de que se cumpliese la promesa del Padre que les comunicó Jesús: "En pocos días, vais a ser bautizados en Espíritu Santo... recibiréis la fuerza del Espíritu Santo que descenderá sobre vosotros."

 “Lo que la Iglesia quiere decirnos es esto: el Espíritu creador de todas las cosas, y el Espíritu Santo que Cristo ha hecho descender del Padre sobre la comunidad de los discípulos, son uno y el mismo: creación y redención se pertenecen recíprocamente y constituyen, en profundidad, un único misterio de amor y salvación. El Espíritu Santo es ante todo Espíritu Creador y entonces Pentecostés es la fiesta de la creación. Para nosotros los cristianos, el mundo es fruto de un acto de amor de Dios, que ha hecho todas las cosas y de lo cual Él se alegra porque es "algo bueno", "algo muy bueno". La fe en el Espíritu Creador y la fe en el Espíritu que Cristo resucitado ha donado a los Apóstoles, y nos dona a cada uno de nosotros, están ahora inseparablemente unidas".

El Santo Padre ha explicado que la segunda Lectura y el Evangelio de hoy nos muestran esta conexión. “El Credo de la Iglesia -ha dicho-, no es otra cosa de lo que se dice en esta simple afirmación: "Jesús es Señor". De esta profesión de fe san Pablo nos dice que se trata propiamente de la palabra y de la obra del Espíritu Santo. Si queremos estar en el Espíritu Santo, debemos adherir a este Credo. Haciéndolo nuestro, accedemos a la obra del Espíritu Santo.

 “La expresión "Jesús es el Señor" se puede leer en dos sentidos. Significa: Jesús es Dios, y contemporáneamente: Dios es Jesús. El Espíritu Santo ilumina esta reciprocidad: Jesús tiene dignidad divina, y Dios tiene el rostro humano de Jesús. Dios se muestra en Jesús y con esto nos dona la verdad sobre nosotros mismos. Dejarse iluminar en lo profundo por esta verdad es el evento de Pentecostés. Recitando el Credo, nosotros entramos en el misterio del primer Pentecostés”.

Y en el Credo, ha subrayado el Pontífice, “que nos une desde todos los ángulos de la tierra, que, mediante el Espíritu Santo, hace de modo que nos comprendamos también en la diversidad de las lenguas, a través de la fe, la esperanza y el amor; se forma la nueva comunidad de la Iglesia de Dios. El Espíritu Santo está representado, en el evangelista Juan, como el soplo de Jesucristo resucitado. “El Señor sopla en nuestra alma el nuevo aliento de vida, el Espíritu Santo, su más íntima esencia, y de este modo nos recibe en la familia de Dios.

 “Con el Bautismo y la Confirmación nos es dado este don específico, y con los sacramentos de la Eucaristía y de la Penitencia esto se repita continuamente: el Señor sopla en nuestra alma un aliento de vida. Todos los sacramentos, cada uno de manera propia, comunican al hombre la vida divina, gracias al Espíritu Santo que obra en ellos”.

“En la liturgia de hoy recogemos todavía una ulterior conexión, -afirma Benedicto XVI: El Espíritu Santo es Creador, es al mismo tiempo Espíritu de Jesucristo, pero en modo que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son un solo y único Dios”.

"El Espíritu Santo anima a la Iglesia. Ella no deriva de la voluntad humana, de la reflexión, de la habilidad del hombre y de su capacidad organizativa, porque si fuera así se habría extinguido hace tiempo, así como pasan las cosas humanas. La Iglesia, en cambio, es el Cuerpo de Cristo animado por el Espíritu Santo".

Luego, reflexionando sobre “las imágenes del viento y del fuego, usadas por san Lucas para representar la venida del Espíritu Santo”, dice que recuerdan al Sinaí, “donde Dios se había revelado al pueblo de Israel y le había concedido su alianza. Cuando Lucas habla de lenguas de fuego para representar el Espíritu Santo, viene evocado aquel antiguo Pacto”.

“Así el evento de Pentecostés -señala el Papa- viene representado como un nuevo Sinaí, como el don de un nuevo Pacto en el que la alianza con Israel se extiende a todos los pueblos de la tierra, en los que caen todos las empalizadas de la vieja Ley y aparece su corazón mas santo e inmutable, esto es el amor, que el Espíritu Santo comunica y difunde.

 “Con esto se nos dice una cosa muy importante: que la Iglesia es católica desde el primer momento, que su universalidad no es el fruto de la inclusión sucesiva de diversas comunidades. Desde el primer instante, de hecho, el Espíritu Santo la ha creado como la Iglesia de todos los pueblos; ella abraza el mundo entero, supera todas las fronteras de raza, clase, nación; abate todas las barreras y une a los hombres en la profesión del Dios uno y trino. Desde el inicio la Iglesia es una, católica y apostólica: esta es su verdadera naturaleza y como tal debe ser reconocida. Ella es santa, no gracias a la capacidad de sus miembros, sino porque Dios mismo, con su Espíritu, la crea y la santifica siempre”.

Finalmente, el Santo Padre comentando de nuevo, el Evangelio recuerda que "Los discípulos se alegraron al ver al Señor", pero indica que “el Amigo perdido no viene de un lugar cualquiera, sino de la noche de la muerte; y ¡Él la ha atravesado! Jesús no es uno cualquiera, sino que es el Amigo y junto a Aquel que es la Verdad que hace vivir a los hombres; y lo que dona no es una alegría cualquiera, sino la alegría misma, don del Espíritu Santo. Amen.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Benedicto XVI nombra nuevos cardenales 

El Papa justifica el uso del condón "en algunos casos"

Benedicto XVI aclara que el uso del preservativo no es la "verdadera" manera para combatir el sida

LUCIA MAGI | Bolonia 21/11/2010
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"Pueden darse casos particulares en que está justificado el uso del preservativo". Son palabras del Papa Benedicto XVI recogidas en el libro-entrevista que se publica el próximo martes en todo el mundo y del que L'Osservatore Romano, el diario de la Santa Sede, adelantó ayer algunos fragmentos. Es la primera vez en la historia de la Iglesia que un Pontífice se abre al uso del preservativo, aunque parcialmente, en algunas "singulares" circunstancias. "Por ejemplo, cuando una prostituta utiliza un preservativo y este puede constituir el primer paso hacia una moralización, un primer acto de responsabilidad para desarrollar otra vez la conciencia de que no todo está permitido y de que no se puede hacer todo lo que se quiera", especifica el Papa alemán. "Sin embargo, esta no es la forma apropiada y verdadera de vencer el contagio del sida. De verdad, es precisa una humanización de la sexualidad", continua el pontífice.
Estas consideraciones son un ejemplo de los aspectos por los que discurrió la amplia conversación que Joseph Ratzinger (Marktl, Alemania, 1927) mantuvo con el periodista Peter Seewald y que este recogió en un libro, Luz del mundo, que el 23 de noviembre sale a la venta. En 18 capítulos Benedicto XVI especula y argumenta sobre "las cuestiones más espinosas de la actualidad", según L'Osservatore Romano.
El escándalo de la pedofilia, las ordenaciones de mujeres sacerdotes ("no es que la Iglesia no quiera, es que no puede"), el velo islámico, las relaciones con los judíos, el controvertido proceso de beatificación de Pío XII (pontífice durante el Holocausto y la Segunda Guerra Mundial) o las drogas son algunos de los temas tratados con la habitual y oficial doctrina de la Iglesia. En la sexualidad, en cambio, Benedicto XVI parece dar un paso en una dirección completamente nueva.
Su posición, hasta ahora, había sido distinta. Mucho más intransigente. El 17 de marzo del 2009, el Papa realizó su primer viaje apostólico a África. En aquella ocasión dijo a los periodistas que le acompañaban que "el sida no se puede superar con la distribución de preservativos, que, al contrario, aumentan los problemas". Benedicto XVI argumentó hace poco más de un año que "la única vía eficaz para luchar contra la epidemia es una renovación espiritual y humana de la sexualidad", unida a un "comportamiento humano moral y correcto, destinado a sufrir con los sufrientes".
Las palabras pronunciadas en aquel discurso desataron críticas inmediatas por todo el mundo. Desde la ONU, que a través de la página web de la organización que lucha contra el sida (unaidstoday.org) recordó que el preservativo es "la tecnología disponible más eficiente para reducir la transmisión sexual del VIH", hasta los Gobiernos de Francia y Alemania, quienes expresaron su "grandísima preocupación" por las palabras del Papa. Y desde el Ministerio de Sanidad español, siendo su titular Bernat Soria, se prometió el envío de un millón de preservativos a África. Un reciente informe de la FAO perfila las dimensiones de un verdadero cataclismo sanitario en el continente. "De los 36,1 millones de personas que padecen VIH/sida, un abrumador 95% vive en países en desarrollo, donde está convirtiéndose en un peligro, mayor para las zonas rurales que para las ciudades", recoge el estudio.
En África vive apenas una décima parte de la población mundial, pero ahí se dan nueve de cada 10 casos de nueva infección por VIH. El 83% del total de muertes por sida ocurre en África, donde esta enfermedad ha matado diez veces más personas que la guerra". Tras aquel discurso de Ratzinger, el editorial de la prestigiosa revista médica The Lancet fue tajante: "Cuando una persona influyente, ya sea un religioso o un político, hace una declaración científica falsa que podría ser devastadora para la salud de millones de personas, debería retractarse". Y en este sentido, ayer, se produjo un importante viraje. El mensaje de Benedicto XVI llega directo al corazón de África, el continente donde el catolicismo está creciendo más que en cualquier otro rincón del Planeta.
A lo largo de una amplia conversación, el Pontífice alemán reitera su posición sobre los abusos de niños y jóvenes por parte de algunos curas. "Los hechos no me cogieron del todo por sorpresa. Como prefecto de la Congregación de la Doctrina de la Fe [su predecesor en la silla de San Pedro, Juan Pablo II, le otorgó este cargo en 1981] me había ocupado de los casos norteamericanos; había visto crecer también la situación en Irlanda. Pero las dimensiones fueron para mí un verdadero shock", confiesa Ratzinger. Asimismo, recuerda como en 2006 pidió que los obispos irlandeses establecieran la verdad de los hechos pasados, actuaran para que no volvieran a ocurrir en el futuro y para que la justicia fuese respetada. "Ver cómo la institución del sacerdocio acababa ensuciada y con ella la misma Iglesia católica, fue algo difícil que soportar. Sin embargo, en aquel momento era importante no olvidar que en la Iglesia existe el bien, no solo aquellas cosas terribles".
Contesta también a las críticas que ha ido recibiendo desde su subida al Papado. "Sabía que la atmósfera no siempre iba a ser feliz. Era evidente considerando la actual coyuntura mundial, con todas las fuerzas de destrucción que existen, con todas las contradicciones que viven en ella, con todas las amenazas y los errores. Si hubiera cosechado solo consensos, me debía preguntar si de verdad estaba difundiendo el Evangelio".
El Papa entra también en cuestiones interreligiosas. Por ejemplo, se declara contrario a la prohibición generalizada del velo islámico, a condición de que las mujeres musulmanas no sean obligadas a llevarlo en contra de su voluntad. "Si quieren ponérselo libremente, no veo ninguna razón por la cual no deberían". Sobre las relaciones con los judíos: "Desde el primer día de mis estudios teológicos tengo clara la profundidad de la unión entre la Antigua y la Nueva Alianza. Luego, lo que pasó durante el Tercer Reich nos ha afectado como alemanes y nos ha empujado a ver al pueblo de Israel con humildad, vergüenza y amor". Y repite que Pío XII "hizo todo lo posible para salvar a los judíos" rastreados en los guetos de Roma e italianos.
Con una ceremonia solemne en la catedral de San Pedro, frente a 5.000 fieles, el Pontífice entregó ayer el gorro cardenalicio a 24 prelados, entre ellos un español, un ecuatoriano y un brasileño. Se trata del español José Manuel Estepa Llaurens, arzobispo emérito castrense, de 84 años; Raúl Eduardo Vela Churiboga, de 76 años, arzobispo emérito de Quito y Raymundo Damasceno Assis, arzobispo de Aparecida (Brasil), de 73 años. Con estos nombramientos, el Colegio cardenalicio queda formado por 203 purpurados. De ellos, solo 121 estarían autorizados a participar en un eventual cónclave para la elección del Papa, al tener menos de 80 años. El país más representado es Italia, cuyo peso sube aún más, porque pasa de 19 a 25 altos prelados. Estados Unidos tiene 15 electores y España, Francia y Alemania seis por país. Es la tercera vez que el Papa convoca un consistorio y administra una ceremonia tan solemne: lo hizo en 2006 y 2007, cuando nombró respectivamente 15 y 23 cardenales.

Las frases más destacadas de la entrevista al Papa

- "Pueden darse casos particulares en que está justificado el uso del preservativo"
- "Cuando una prostituta utiliza un preservativo, éste puede ser el primer paso hacia una moralización, un primer acto de responsabilidad"
-"El preservativo no es la forma apropiada y verdadera de vencer la infección del VIH. De verdad es precisa una humanización de la sexualidad"
- "Los hechos no me cogieron del todo por sorpresa. Como prefecto de la Congregación de la Doctrina y de la Fe me había ocupado de los casos norteamericanos; había visto crecer también la situación en Irlanda. Pero las dimensiones fueron para mí un verdadero shock"
- "Ver cómo la institución del sacerdocio acababa ensuciada, y con ella la misma Iglesia católica, fue algo difícil que soportar. Sin embargo en aquel momento era importante no olvidar que en la Iglesia existe el Bien, no sólo aquellas cosas terribles
 

domingo, 14 de noviembre de 2010

Homilía de Benedicto XVI en la Misa de la la Plaza del Obradoiro de Santiago de Compostela

 


VIAJE APOSTÓLICO DE SU SANTIDAD BENEDICTO XVI
A SANTIAGO DE COMPOSTELA Y BARCELONA
HOMILÍA DEL SANTO PADRE EN LA SANTA MISA
Plaza del Obradoiro de Santiago de Compostela
Sábado, 6 de noviembre de 2010
En gallego:
Benqueridos irmáns en Xesucristo:
Dou gracias a Deus polo don de poder estar aquí, nesta espléndida praza chea de arte, cultura e significado espiritual. Neste Ano Santo, chego como peregrino entre os peregrinos, acompañando a tantos deles que veñen ata aquí sedentos da fe en Cristo Resucitado. Fe anunciada e transmitida fielmente polos Apóstolos, como Santiago o Maior, ao que se venera en Compostela desde tempo inmemorial.
[Amadísimos Hermanos en Jesucristo:
Doy gracias a Dios por el don de poder estar aquí, en esta espléndida plaza repleta de arte, cultura y significado espiritual. En este Año Santo, llego como peregrino entre los peregrinos, acompañando a tantos como vienen hasta aquí sedientos de la fe en Cristo resucitado. Fe anunciada y transmitida fielmente por los Apóstoles, como Santiago el Mayor, a quien se venera en Compostela desde tiempo inmemorial.]
Agradezco las gentiles palabras de bienvenida de Monseñor Julián Barrio Barrio, Arzobispo de esta Iglesia particular, y la amable presencia de Sus Altezas Reales los Príncipes de Asturias, de los Señores Cardenales, así como de los numerosos Hermanos en el Episcopado y el Sacerdocio. Vaya también mi saludo cordial a los Parlamentarios Europeos, miembros del intergrupo “Camino de Santiago”, así como a las distinguidas Autoridades Nacionales, Autonómicas y Locales que han querido estar presentes en esta celebración. Todo ello es signo de deferencia para con el Sucesor de Pedro y también del sentimiento entrañable que Santiago de Compostela despierta en Galicia y en los demás pueblos de España, que reconoce al Apóstol como su Patrón y protector. Un caluroso saludo igualmente a las personas consagradas, seminaristas y fieles que participan en esta Eucaristía y, con una emoción particular, a los peregrinos, forjadores del genuino espíritu jacobeo, sin el cual poco o nada se entendería de lo que aquí tiene lugar.
Una frase de la primera lectura afirma con admirable sencillez: «Los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor con mucho valor» (Hch 4,33). En efecto, en el punto de partida de todo lo que el cristianismo ha sido y sigue siendo no se halla una gesta o un proyecto humano, sino Dios, que declara a Jesús justo y santo frente a la sentencia del tribunal humano que lo condenó por blasfemo y subversivo; Dios, que ha arrancado a Jesucristo de la muerte; Dios, que hará justicia a todos los injustamente humillados de la historia.
«Testigos de esto somos nosotros y el Espíritu Santo, que Dios da a los que le obedecen» (Hch 5,32), dicen los apóstoles. Así pues, ellos dieron testimonio de la vida, muerte y resurrección de Cristo Jesús, a quien conocieron mientras predicaba y hacía milagros. A nosotros, queridos hermanos, nos toca hoy seguir el ejemplo de los apóstoles, conociendo al Señor cada día más y dando un testimonio claro y valiente de su Evangelio. No hay mayor tesoro que podamos ofrecer a nuestros contemporáneos. Así imitaremos también a San Pablo que, en medio de tantas tribulaciones, naufragios y soledades, proclamaba exultante: «Este tesoro lo llevamos en vasijas de barro, para que se vea que esa fuerza tan extraordinaria es de Dios y no proviene de nosotros» (2 Co 4,7).
Junto a estas palabras del Apóstol de los gentiles, están las propias palabras del Evangelio que acabamos de escuchar, y que invitan a vivir desde la humildad de Cristo que, siguiendo en todo la voluntad del Padre, ha venido para servir, «para dar su vida en rescate por muchos» (Mt 20,28). Para los discípulos que quieren seguir e imitar a Cristo, el servir a los hermanos ya no es una mera opción, sino parte esencial de su ser. Un servicio que no se mide por los criterios mundanos de lo inmediato, lo material y vistoso, sino porque hace presente el amor de Dios a todos los hombres y en todas sus dimensiones, y da testimonio de Él, incluso con los gestos más sencillos. Al proponer este nuevo modo de relacionarse en la comunidad, basado en la lógica del amor y del servicio, Jesús se dirige también a los «jefes de los pueblos», porque donde no hay entrega por los demás surgen formas de prepotencia y explotación que no dejan espacio para una auténtica promoción humana integral. Y quisiera que este mensaje llegara sobre todo a los jóvenes: precisamente a vosotros, este contenido esencial del Evangelio os indica la vía para que, renunciando a un modo de pensar egoísta, de cortos alcances, como tantas veces os proponen, y asumiendo el de Jesús, podáis realizaros plenamente y ser semilla de esperanza.
Esto es lo que nos recuerda también la celebración de este Año Santo Compostelano. Y esto es lo que en el secreto del corazón, sabiéndolo explícitamente o sintiéndolo sin saber expresarlo con palabras, viven tantos peregrinos que caminan a Santiago de Compostela para abrazar al Apóstol. El cansancio del andar, la variedad de paisajes, el encuentro con personas de otra nacionalidad, los abren a lo más profundo y común que nos une a los humanos: seres en búsqueda, seres necesitados de verdad y de belleza, de una experiencia de gracia, de caridad y de paz, de perdón y de redención. Y en lo más recóndito de todos esos hombres resuena la presencia de Dios y la acción del Espíritu Santo. Sí, a todo hombre que hace silencio en su interior y pone distancia a las apetencias, deseos y quehaceres inmediatos, al hombre que ora, Dios le alumbra para que le encuentre y para que reconozca a Cristo. Quien peregrina a Santiago, en el fondo, lo hace para encontrarse sobre todo con Dios que, reflejado en la majestad de Cristo, lo acoge y bendice al llegar al Pórtico de la Gloria.
Desde aquí, como mensajero del Evangelio que Pedro y Santiago rubricaron con su sangre, deseo volver la mirada a la Europa que peregrinó a Compostela. ¿Cuáles son sus grandes necesidades, temores y esperanzas? ¿Cuál es la aportación específica y fundamental de la Iglesia a esa Europa, que ha recorrido en el último medio siglo un camino hacia nuevas configuraciones y proyectos? Su aportación se centra en una realidad tan sencilla y decisiva como ésta: que Dios existe y que es Él quien nos ha dado la vida. Solo Él es absoluto, amor fiel e indeclinable, meta infinita que se trasluce detrás de todos los bienes, verdades y bellezas admirables de este mundo; admirables pero insuficientes para el corazón del hombre. Bien comprendió esto Santa Teresa de Jesús cuando escribió: “Sólo Dios basta”.
Es una tragedia que en Europa, sobre todo en el siglo XIX, se afirmase y divulgase la convicción de que Dios es el antagonista del hombre y el enemigo de su libertad. Con esto se quería ensombrecer la verdadera fe bíblica en Dios, que envió al mundo a su Hijo Jesucristo, a fin de que nadie perezca, sino que todos tengan vida eterna (cf. Jn 3,16).
El autor sagrado afirma tajante ante un paganismo para el cual Dios es envidioso o despectivo del hombre: ¿Cómo hubiera creado Dios todas las cosas si no las hubiera amado, Él que en su plenitud infinita no necesita nada? (cf. Sab 11,24-26). ¿Cómo se hubiera revelado a los hombres si no quisiera velar por ellos? Dios es el origen de nuestro ser y cimiento y cúspide de nuestra libertad; no su oponente. ¿Cómo el hombre mortal se va a fundar a sí mismo y cómo el hombre pecador se va a reconciliar a sí mismo? ¿Cómo es posible que se haya hecho silencio público sobre la realidad primera y esencial de la vida humana? ¿Cómo lo más determinante de ella puede ser recluido en la mera intimidad o remitido a la penumbra? Los hombres no podemos vivir a oscuras, sin ver la luz del sol. Y, entonces, ¿cómo es posible que se le niegue a Dios, sol de las inteligencias, fuerza de las voluntades e imán de nuestros corazones, el derecho de proponer esa luz que disipa toda tiniebla? Por eso, es necesario que Dios vuelva a resonar gozosamente bajo los cielos de Europa; que esa palabra santa no se pronuncie jamás en vano; que no se pervierta haciéndola servir a fines que le son impropios. Es menester que se profiera santamente. Es necesario que la percibamos así en la vida de cada día, en el silencio del trabajo, en el amor fraterno y en las dificultades que los años traen consigo.
Europa ha de abrirse a Dios, salir a su encuentro sin miedo, trabajar con su gracia por aquella dignidad del hombre que habían descubierto las mejores tradiciones: además de la bíblica, fundamental en este orden, también las de época clásica, medieval y moderna, de las que nacieron las grandes creaciones filosóficas y literarias, culturales y sociales de Europa.
Ese Dios y ese hombre son los que se han manifestado concreta e históricamente en Cristo. A ese Cristo que podemos hallar en los caminos hasta llegar a Compostela, pues en ellos hay una cruz que acoge y orienta en las encrucijadas. Esa cruz, supremo signo del amor llevado hasta el extremo, y por eso don y perdón al mismo tiempo, debe ser nuestra estrella orientadora en la noche del tiempo. Cruz y amor, cruz y luz han sido sinónimos en nuestra historia, porque Cristo se dejó clavar en ella para darnos el supremo testimonio de su amor, para invitarnos al perdón y la reconciliación, para enseñarnos a vencer el mal con el bien. No dejéis de aprender las lecciones de ese Cristo de las encrucijadas de los caminos y de la vida, en el que nos sale al encuentro Dios como amigo, padre y guía. ¡Oh Cruz bendita, brilla siempre en tierras de Europa!
Dejadme que proclame desde aquí la gloria del hombre, que advierta de las amenazas a su dignidad por el expolio de sus valores y riquezas originarios, por la marginación o la muerte infligidas a los más débiles y pobres. No se puede dar culto a Dios sin velar por el hombre su hijo y no se sirve al hombre sin preguntarse por quién es su Padre y responderle a la pregunta por él. La Europa de la ciencia y de las tecnologías, la Europa de la civilización y de la cultura, tiene que ser a la vez la Europa abierta a la trascendencia y a la fraternidad con otros continentes, al Dios vivo y verdadero desde el hombre vivo y verdadero. Esto es lo que la Iglesia desea aportar a Europa: velar por Dios y velar por el hombre, desde la comprensión que de ambos se nos ofrece en Jesucristo.
Queridos amigos, levantemos una mirada esperanzadora hacia todo lo que Dios nos ha prometido y nos ofrece. Que Él nos dé su fortaleza, que aliente a esta Archidiócesis compostelana, que vivifique la fe de sus hijos y los ayude a seguir fieles a su vocación de sembrar y dar vigor al Evangelio, también en otras tierras.
En gallego:
Que Santiago, o Amigo do Señor, acade abundantes bendicións para Galicia, para os demais pobos de España, de Europa e de tantos outros lugares alén mar onde o Apóstolo e sinal de identidade cristiá e promotor do anuncio de Cristo.
[Que Santiago, el amigo del Señor, alcance abundantes bendiciones para Galicia, para los demás pueblos de España, de Europa y de tantos otros lugares allende los mares, donde el Apóstol es signo de identidad cristiana y promotor del anuncio de Cristo.]
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Mensajes, discursos y homilías del Papa Benedicto XVI

Autor: Benedicto XVI

«¡No tengáis miedo de Cristo! Él no quita nada, y lo da todo»

Con estas líneas Benedicto XVI dio inicio a un pontificado lleno de esperanza, humildad, caridad y amor.

El mismo Papa nos dice en su homilía inaugural: "¿Cómo puedo hacerlo? ¿Cómo seré capaz de llevarlo a cabo? Todos vosotros, queridos amigos, acabáis de invocar a toda la muchedumbre de los santos, representada por algunos de los grandes nombres de la historia que Dios teje con los hombres. De este modo, también en mí se reaviva esta conciencia: no estoy solo. No tengo que llevar yo solo lo que, en realidad, nunca podría soportar yo solo. La muchedumbre de los santos de Dios me protege, me sostiene y me conduce. Y me acompañan, queridos amigos, vuestra indulgencia, vuestro amor, vuestra fe y vuestra esperanza. En efecto, a la comunidad de los santos no pertenecen sólo las grandes figuras que nos han precedido y cuyos nombres conocemos. Todo nosotros somos la comunidad de los santos; nosotros, bautizados en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo; nosotros, que vivimos del don de la carne y la sangre de Cristo, por medio del cual quiere transformarnos y hacernos semejantes a sí mismo. Sí, la Iglesia está viva; ésta es la maravillosa experiencia de estos días."

Efectivamente, la Iglesia está viva y Cristo espera de nosotros grandes acciones. Por ello, Catholic.net pone a disposición de todos sus visitantes los documentos, pronunciamientos, mensajes y homilías ofrecidas por el Santo Padre para que sirvan como guía a todos los católicos y hermanos de otras confesiones.
Ciudad del Vaticano, Italia: The gallery of statues